
13 enero 2010
Lo que se esconde dentro

06 enero 2010
DESCONECTADA
En horas, días, o meses… no hubo enlace entre mi cuerpo y la energía. Se rompió el cable, o quizás dejó de llegar la electricidad y yo me desconecté.
En la red busco un asidero cálido en el que introducirme. Me lía, me lío, mezclada en cables noto algo oscuro y frío. Duele… y huyo en busca de calor.
Me asomo a una ventana en busca del sol y me sorprende no hallarlo. Quizás dejó de calentar.
Me escondo en el rincón más frío y miro, sigo mirando esa blanca placa cuadrada con dos agujeros pequeños. Quizás podría introducirme por ellos y explorar la red eléctrica. Quizás…
Me escondo otra vez. Busco mis heridas y las lamo. Me alimento y reposo. Espero. Quizás pronto pueda encontrar algo de calor.
21 febrero 2009
17 AÑOS

Apenas suficientes para empezar a vivir, apenas escasos para olvidar. Sólo unos años. Algunos años. 17 años.
Hoy, una vez más, me sorprendo al oír mi pensamiento erráticamente conformista a la vez que rebelde. Hoy pasa un año más en el que echar de menos lo que no fue.
Hace 17 años tenías sólo diecisiete, casi dieciocho. Algunos sueños y ganas…
Hoy como hace 17 febreros volví a buscar el sol en el horizonte, pero sólo encontré nubes.
Demasiado tiempo para recordar. Quizás por eso apenas recuerdo instantes fugaces de ese día.
Verde en las hojas de los árboles iluminadas por el sol. Un vestido blanco. Tenues palabras de consuelo.
Luego las horas, los días, meses, años… 17.
11 noviembre 2008
SED
Tras los trozos de granito desgajado, bajo el cielo, entre las nubes, junto a las cumbres ásperas y secas, mojando el fino sendero entre las rocas. Agua.
Caminando entre piedras.
Uno más uno, después de muchos pasos, al fin, el verde de la hierba bajo mis pies. Luego árboles, algunos vivos. Otros no.
Antes del lago un sendero eterno. Un paso más. Sólo uno. Un último muro de montañas antes del final.
Bebo. El agua corre a través de mis manos, moja mi boca y sale. Aún siento sed. Creo que seguiré buscando.
Sospecho que tras algunos de los más fríos desiertos hay agua.
12 febrero 2008
Silencio
Retazos de papeles desnudos de letras mezclados con recortes de libros que se visten de dardos hechos con miradas que se clavan en el vacío entre las imágenes apenas visibles de los papeles desnudos.
Sin letras los cuadernos, sin palabras las gargantas, sin asideros las manos, sin alma las canciones… Y los dardos de libros extraños clavándose irreflexivamente en los huecos de las manos, los papeles, los pensamientos, sueños y palabras aún no pronunciadas.
Y yo, ahora, callo.
25 diciembre 2007
En el camino
Suenan tus palabras suaves al mezclarse con el líquido caliente. Frías las mías enredadas en el hielo de mi bebida. Sonríes con los ojos.Pasaron las estaciones, las tormentas y la calma. Y de nuevo hablamos en este café sin café.
Palabras en el humo de tu taza y al fondo tus ojos sonrientes otra vez. Me cuentas de tus sueños, los perdidos, los ganados. Los que aún no son y los que nunca serán.
Vuelvo a explicarme mal, vuelves a entenderme bien. Vuelvo a reír vuelvo a escuchar, vuelvo a decidir que me gusta tu amistad.
Y siguen las palabras en el aire mezclándose con humos y risas. Y me siento afortunada y pienso en tragar el aire preñado de sentimiento de este lugar y quiero explicar y quiero escuchar. Y como no sé hablar, guardo silencio.
Atrapo callada tus palabras, el sentimiento, lo aprendido, lo olvidado, lo vivido, lo ganado.
A ti que un día me recordaste el camino al sentimiento. A ti que me enredaste con amarras de alegría cuando ya no sonreía. A ti que ahora andas por aquí. A ti que ahora todavía me haces sonreír. A ti, para ti, hoy, las letras de mis dedos.
12 julio 2007
Hoy
Hoy. Mi primer hoy especial celebrando un día como hoy.
Lejos y cerca: 300, 30, 3, kilómetros... unos metros... ausencia de distancia.
El espacio y el tiempo son indisolubles. El Hoy de este momento forma parte inseparable del espacio en el que me muevo.
Hoy, solo hoy, quiero cruzar el espacio con el tiempo, rompiendo normas. ¿Será posible?
Hoy te espero justo en la puerta.
Descastada
Mezclada mi piel con otros colores. Mi mente con materiales densos. Mis manos con pensamientos intensos.
Mezclada en tanto que a ratos pierdo la referencia.
Perdiendo letras. Ganando suelo.
Ahora que piso otro suelo me descubro inconstante, fugaz, perdida a ratos, descastada.
Y, sin embargo, en lo esencial sigo siendo yo.
08 marzo 2007
Construyo

Aúllan lobos cuando apago los ojos encendidos durante horas. Me despierto y huelo, corro… pero permanezco quieta. No escribo.
Sólo sé escribir sobre lo que siento. Los ladrillos no son sentimientos.
Roban los lobos mis sueños y yo no me despierto. A veces, aún sin desearlo, duermo. No sé escribir con los ojos dormidos. No escribo.
Ahora decido escribir. Aún no terminé de poner ladrillos. Volveré a manchar mis manos de gris de cemento y blanco de yeso. Escribo.
El calor me sorprende con polvo de mortero amarillo en mi respiración y descubro que me olvidé del hielo. El entorno es polvoriento y cálido. Busco un poco de orden frío.
Limpio el polvo de mis letras negras. Las pinto de azul. Escribo, hoy, otra vez.
Con mis manos y teclas pongo letras. Y escribo. Me apresuro a mezclar las comas y los puntos con los dedos mientras cae la tarde.
28 enero 2007
Hielo desordenado
Tan pronto como tiene ocasión de hacerlo el agua fluye y se esparce en desorden líquido porque ¿qué es acaso el agua sino hielo desordenado?
La nieve permanece aparentemente estable en lo alto de las montañas, pero tan pronto como aumenta la temperatura pierde su compostura.
El frío es orden, el calor desorden. La tensión es orden, la relajación desorden. El orden tiende siempre al desorden, igual que la nieve tiende al deshielo.
Dice la segunda ley de la termodinámica algo así como que todo tiende a la entropía. Yo también tiendo al desorden.
Primero fueron las neuronas y los sentidos. Luego el cuerpo, el mundo material se desheló a mi paso, o quizás fui yo descongelada la que comencé a percibirlo de otro modo. Después de tanto tiempo en el frío olvidé la fuerza de ese intenso fluir y me perdí.
Ahora en mitad del caos busco el cosmos. Convertida en agua fluyo buscando el orden imposible. Condenso el vapor de agua de mis moléculas para ordenar la porción de mundo material que habito. Escribo y percibo en mis dedos calor de hielo desordenado.